Este fin de semana nos ha tocado ración doble o triple de
corrupción, queríamos escaparnos pero no ha podido ser. Hace años nuestros
gobernantes de turno (da igual el símbolo político) nos querían convencer de que la corrupción venia de la clase media, baja, hoy ya está demostrado
que es un mal que parte de arriba para abajo siendo los primeros los que más
han saqueado este país. Antes podías girar la cabeza, pero ahora es un problema
que nos toca de lleno en nuestros bolsillos, no solo al ciudadano como consumidor sino también a las pequeñas empresas y PYMES,
la supuesta reforma fiscal es un simple
maquillaje de cara a las elecciones que vienen. Hay que resaltar que se
tiene que reformar tanto las estructuras institucionales como las fiscales
potenciando con ello el I+D y las nuevas tecnologías
dando herramientas a los emprendedores para facilitar su ya de
por si complicado camino
0 comentarios:
Publicar un comentario
Muchísimas gracias por comentar, un saludo cordial